
Tipos de Certificados SSL
¿Alguna vez viste ese cartel de “sitio no seguro”? No querrás que aparezca en tu página…
Cuando entramos a una página web y vemos un candadito al lado de la dirección (o, peor, un mensaje de advertencia diciendo “sitio no seguro”), eso tiene que ver con algo llamado certificado SSL. En palabras simples, es como una credencial digital que garantiza que la información que se intercambia entre quien visita tu página y tu sitio web está protegida. Es lo que evita que alguien “intercepte” los datos que viajan por internet.
Además de proteger, un certificado SSL también genera confianza: sin él, muchos navegadores bloquean el acceso a las webs, y eso da una muy mala imagen. Y por si fuera poco, Google también lo tiene en cuenta para posicionarte mejor en los resultados de búsqueda. Es decir, tener un SSL no solo cuida a tus visitantes, ¡también te ayuda a que te encuentren!
Si querés entender más a fondo cómo funciona un certificado SSL, tenemos un artículo dedicado a ello en nuestro blog (Certificado SSL – ¿Para qué sirve?).
Pero ahora, vamos un paso más allá…
¿Qué tan “pro” querés que se vea tu sitio? No todos los certificados SSL son iguales
Sí, todos protegen… pero no todos dicen lo mismo. Existen tres tipos principales de certificados SSL, y la diferencia está en cuánto validan la identidad de tu empresa o sitio web.
DV (Domain Validation): ¿Querés proteger rápido y fácil?
Este es el más básico y rápido de emitir. Solo valida que el dominio (la dirección web) te pertenece, pero no dice quién sos ni qué hace tu empresa. Al hacer clic sobre el Candado en el Navegador se muestra que hay un certificado asociado al dominio pero no se muestra el nombre de la empresa dueña del sitio y dominio.
Ideal para blogs, sitios personales o proyectos pequeños donde no es tan importante mostrar identidad corporativa. Es económico, pero no genera tanta confianza en usuarios que buscan señales de seguridad.
OV (Organization Validation): ¿Tu negocio ya va en serio? Demostralo
No solo se verifica el dominio, sino también datos de la empresa: nombre, dirección, teléfono, a través de DGI (RUT) con el certificado único. Demora varios días en tramitarse. Al instalarlo, los usuarios pueden ver que están interactuando con una organización verificada.
EV (Extended Validation): ¿Querés que te vean como una gran empresa?
Es el más completo: valida a fondo la identidad legal y física de la empresa. En algunos navegadores, incluso muestra el nombre de la empresa al lado del candado. Se valida la existencia de la empresa dueña del sitio web, a través de DGI (RUT). Requiere presentar papel notarial detallando pertenencia a la empresa y cargo de las personas que lo tramitan.
Es el certificado que usan bancos y grandes marcas. Si querés dar una imagen seria y confiable desde el primer clic, este es el camino.
¿Te animarías a comprar en una tienda con un cartel que dice “¡Cuidado, zona peligrosa!”? Entonces, ¿por qué tu web sí?
No dejes que una mala primera impresión arruine el trabajo que hiciste para llegar a tus clientes. Hoy en día, la seguridad no es opcional: es parte de la experiencia del usuario. Además, elegir el certificado adecuado puede decir mucho sobre vos y tu negocio.
En Pro Red SRL podemos ayudarte a elegir el certificado SSL ideal para tu web, instalarlo correctamente y mantenerlo siempre actualizado.
Contactanos para asesorarte sin compromiso. ¡Estamos para ayudarte a que tu página inspire confianza desde el primer clic!